Una moto eléctrica no es el destino: es el vehículo. Lo dividimos en dos partes para ti.
I - ADN: aprende a leer una eléctrica, la cadena y el mercado real
II - Manifiesto: para qué construimos todo esto.
Antes de hablarte de visión, te enseñamos a leer una eléctrica: qué hay adentro, a quién le pagas al adquirir una y cómo se compara el mercado real. Toca cada título para abrirlo, o busca directo:
La mayoría de las motos que se venden en México recorren este camino antes de llegar a ti:
Cada eslabón cobra su margen sobre el margen del anterior. Los márgenes no se suman: se multiplican. En una cadena de tres o cuatro intermediarios, la intermediación puede representar entre un tercio y la mitad del precio final que pagas. No lo decimos nosotros: el Departamento de Justicia de EUA calcula que solo el sistema de distribución representa hasta el 30% del precio de un vehículo, y la industria de dos ruedas no es la excepción.
¿Y cómo busca el mercado mostrar precios “atractivos” con tanta boca que alimentar? Ajustando lo único que puede ajustar: el producto. Batería más chica, química más vieja, y otras más que atacan "protecciones necesarias" o arriesgan calidad en áreas que no se ven a simple vista.
Un solo margen. Los costos que nadie puede evitar —flete, aranceles, impuestos— los pagamos igual que todos. Lo que no pagamos es la fila. Y ese dinero tiene un destino: el producto.
La batería es entre el 30% y el 50% del valor real de una moto eléctrica. Es el componente donde el mercado recorta primero — porque es el que no se ve.
Plomo-ácido o litio no son “opciones”: son 166 años de diferencia. La batería de plomo-ácido se inventó en 1859. Almacena de 2 a 5 veces menos energía por kilogramo (30–50 Wh/kg contra 100–265 del litio), dura 300–500 ciclos contra 1,500–3,000 del litio NMC, y el plomo es un tóxico acumulativo: la OMS afirma que no existe un nivel de plomo en sangre que se considere seguro, y las baterías de plomo usadas están listadas como residuo peligroso en el Convenio de Basilea. Si una moto “eléctrica nueva” trae plomo-ácido en 2026, no es una alternativa económica: es tecnología del siglo XIX con carrocería nueva. Las YAII montan litio NMC — la química de mayor densidad energética, la que se usa donde el peso y el desempeño importan.
El Battery Management System protege tu batería (y a ti) en cinco frentes: sobrecarga, sobredescarga, sobrecorriente y cortocircuito, temperatura, y balanceo de celdas. En litio no es un accesorio: es la condición mínima. Si donde estás comprando no saben decirte qué BMS trae, esa es toda la información que necesitas.
Un buen BMS no convierte una mala batería en buena. La calidad real de un pack está en las celdas (los fabricantes tier-1 son nombres como CATL, BYD, EVE, LG, Samsung SDI o Panasonic), en la soldadura, el calibre de los conductores y la disipación térmica. Por eso la pregunta correcta no es solo “¿tiene BMS?” sino “¿qué celdas trae y cuánto entrega de forma continua?”
La tasa C dice cuánta corriente puede entregar la batería de forma continua respecto a su capacidad. Un pack 72V 30Ah a 1C que entrega 30A, con la siguiente fórmula 30A × 72V = 2,160W; Un pack nuestro 72V 30Ah a 2C que entrega 60A continuos, con la misma fórmula 60A × 72V = 4,320W sostenidos. Un pack genérico "Buena gama" de 1C se queda en 2,160W — no puede alimentar un motor de 3,000W en subida, por más que el anuncio diga “3000W”. Esta es una forma de medir el tipo de configuración de una Batería/Potencia Motor veremos más formas adelante.




Hay una prueba sencilla para saber de qué nivel es el sistema eléctrico completo de una moto — celdas, BMS, arneses y contactos a la vez: pregunta si la marca ofrece carga rápida en alguna versión de su línea.
Cargar rápido no es enchufar un cargador más grande. Cargar arriba de 1C exige celdas diseñadas para alta corriente (si no, el litio se degrada aceleradamente — el fenómeno se llama lithium plating y está documentado por Battery University), un BMS que module corriente y temperatura en tiempo real, contactos, arneses y módulo controlador dimensionados: en alta corriente, un solo miliohm de resistencia en un contacto disipa decenas de watts de puro calor. Todo el sistema tiene que estar diseñado para eso desde fábrica.
Por eso la carga rápida es la radiografía perfecta: si una marca no la ofrece en ninguna versión, ya sabes qué hay dentro de todas. En nuestra línea, ambas versiones montan el mismo nivel de celdas, arnés de alta corriente, y BMS — la habilitación de carga rápida (contactos, segundo arnés de alta corriente y protocolo) es parte del paquete performante.
Datos tomados de las fichas técnicas y sitios oficiales de cada fabricante, consultados el 7 de agosto de 2026. Precios y especificaciones sujetos a cambio por cada fabricante. Autonomías y potencias como cada fabricante las publica. Si detectas un dato inexacto, escríbenos y lo corregimos a la brevedad.
En el mundo de las motos eléctricas, cargar en minutos es un privilegio de precio absurdo. Los números, todos verificables:
Y por eso está disponible en una moto de $39,900 — y no de $290,000.
Tiempos y precios de carga según información pública de cada fabricante, consultada el 7 de agosto de 2026. Las marcas citadas pertenecen a sus titulares y se mencionan únicamente con fines informativos de comparación (art. 386 fracción III LFPPI; art. 32 LFPC).
Hasta aquí comparamos eléctricas. Pero seamos honestos: el mercado mexicano no compra eléctricas — compra gasolina. Por eso ninguna marca eléctrica publica esta segunda tabla: casi ninguna la sobrevive. Nosotros la abrimos con gusto.
El precio no siempre compra equipo. Por eso aquí no comparamos solo precios: comparamos qué trae cada moto — de la gasolina más barata del segmento a la más cara — y tú juzgas dónde caen las nuestras.
Metodología: comparamos por equipamiento y desempeño, no solo por precio; las versiones de entrada del piso del mercado ($17,999–$20,499) declaran en ficha freno de tambor en ambas ruedas, carburador y tablero análogo — otra clase de producto (art. 32 LFPC). Modelos identificados por segmento; fichas técnicas y precios de sitios oficiales o distribuidores autorizados, consultados el 17 de agosto de 2026 y archivados en nuestro expediente. Aceleración: en gasolina, tiempos de pruebas publicadas por medios especializados o declarados por el fabricante, a la distancia que cada fuente midió (0–50 o 0–60 km/h, señalada en cada celda) — importante: esos tiempos provienen de arrancones de prueba, con salida a altas RPM, embrague y cambios ejecutados por piloto experto; en manejo cotidiano aumentan. El tiempo de una eléctrica no depende de técnica: el torque completo está disponible desde cero y la cifra se entrega igual en cada salida. En YAII, TORMENTA y HURACÁN llevan los tiempos de su ficha (estándar / performante), medidos en ambiente controlado; TARANIS, aún próximamente, una estimación física propia a partir de la potencia y masa del sistema, señalada como estimado. Torque, cada tecnología como lo entrega: en combustión es el declarado por el fabricante, medido al cigüeñal y disponible solo en el régimen de RPM señalado (la transmisión lo multiplica a la rueda según la marcha); en las eléctricas YAII de motor en rueda se calcula de la potencia y RPM nominales del sistema (τ = 9.55 × W ÷ RPM), se ejerce directamente en la rueda y está disponible desde 0 RPM. Fórmula de consumo por fila, para que la compruebes en papel: costo = 1,000 ÷ rendimiento (km/L) × $23.94 (Magna, monitoreo PROFECO). El rendimiento de cada fila es el declarado por su fabricante en México; donde México no lo publica, se usa la homologación de laboratorio de India (ARAI) o la cifra de otra filial oficial del mismo fabricante — la celda lo indica. Eléctricas: 2.16 kWh por 75 km × $1.377/kWh (tarifa doméstica CFE) = ~$0.04/km. Mantenimiento de gasolina en uso de reparto: estimación de $12,000–$25,000/año con intervalos de fabricante y precios de taller documentados. Velocidades YAII: rangos medidos en ambiente controlado por versión. Donde la ficha no declara un dato, la celda lo indica. Precios promocionales señalados; pueden variar por distribuidor.
En México nadie compra gasolina por amor a la gasolina. Se compra porque la eléctrica comparable con una de combustión, siempre aparecio con la misma promesa: págala al triple hoy, y te lo devuelvo en unos años. Una moto de gasolina de prestaciones aceptables cuesta desde $29,000; su equivalente eléctrico real (mercado convencional) arranca en unos $89,900 las de prestaciones altas pasan de $110,000. Ese hueco — no el enchufe, no la autonomía — es la verdadera razón del “todavía no”.
Nosotros no vinimos a justificar costos altos. Vinimos a cerrar el hueco: tormenta cuesta $29,900 — menos que la urbana automática japonesa de gasolina — con batería de litio de alta carga/descarga, no con la química de hace veinte años.
9 de cada 10 instalaciónes de Cargadores EV en Mexico son en casa propia o negocio. El que se vuelve eléctrico, carga en su cochera. Los dueños de autos necesitaron instalar un equipo para lograrlo, tu YAII no. Su carga "Estándar" sale de cualquier enchufe doméstico, a tarifa regulada por la CFE y aquí lo que casi nadie te cuenta: No todos los cargadores "incluidos" son iguales. Nuestros "Estándar" de 6A y 10A van sobre la plataforma 72V. El resultado: el pack de batería de 30Ah lleno en ~3 horas con el de 10A, ~4.5 horas con el de 6A. Le decimos "Estándar" por costumbre, no porque lo sea.
¿Velocidad de verdad? El Cargador Rápido YAII DC de 220V se instala en tu cochera: 20–80% hasta. ~23 minutos. El viaje a la gasolinera nunca fue parte del camino. Era un requisito del tanque.
Lo que queremos es fácil de decir y difícil de hacer: estaciones de carga rápida YAII DC en la calle — en la ruta del repartidor, en la plaza, en la avenida — donde una YAII performante llegue al 20% y salga al 80% en ~23 minutos. Que cargar en la ciudad sea un alto, no un plan.
Nadie nos lo va a regalar. Cada estación es un expediente: la interconexión con la CFE, la capacidad eléctrica del punto, los permisos del lugar. Y encima, un mercado que diseñó toda su infraestructura pensando en autos — nunca en una moto. Por eso esta red no avanza por anuncio: avanza estación por estación.
Y por eso es la única pieza del ecosistema YAII que abrimos a inversionistas: estaciones con nombre y apellido, levantadas por gente que cree en esto antes de que sea obvio.
A junio de 2026, México tiene más de 4,600 posiciones de carga pública, creciendo 86% tan solo en 2025. Jalisco es el segundo estado con más puntos del país, hoy aprox: por cada 3 gasolineras hay 1 punto de carga público. La red viene. Pero se construyó para autos: a Agosto de 2026, ninguna moto eléctrica que se venda en México por debajo de $265,000 puede conectarse a ella de fábrica.
Nuestro objetivo es exactamente ese: que la carga rápida YAII DC y YAII AC Type 1 vayan integradas en la propia moto, diseñadas para conectarse a la infraestructura que ya existe y sigue creciendo — de fábrica en los modelos nuevos, y compatible con la plataforma que ya rueda, para que ninguna YAII se quede atrás de su propia tecnología. taranis es la primera demostración. Seguimos en pruebas piloto, y queremos tenerlo listo lo antes posible.
Tres respuestas, un mismo camino: empieza en tu cochera, crece con las estaciones YAII en la calle y termina en la red que se construyó para autos. La primera ya la tienes. Las otras dos las estamos construyendo — hasta que cargar tu moto sea tan normal como cargar gasolina.
Red de carga: Barómetro de Electromovilidad (EMA), 1er semestre 2026. Gasolineras: CNE/PETROIntelligence, junio 2026. Proporción gasolineras/puntos de carga: elaboración propia con ambas fuentes. Capacidades de carga de otras motos: fichas públicas de fabricantes consultadas en agosto 2026.
Sin subsidio federal directo a la compra. Sin una red pública pensada para motos. Sin un gigante atrás absorbiendo el costo de abrir el camino. Y aun así: precio de gasolina, litio de alta descarga, carga rápida integrada, garantía firmada — y una red propia en el plan.
Vamos por buen camino. La dirección es una: ser la opción número uno en beneficio/costo del mercado mexicano. Después, de Latinoamérica.
Ninguna tabla de esta página existe para desprestigiar a otra marca. Existe para informar — con datos públicos, fechados y verificables — lo que en este mercado casi nadie explica.
Nos da gusto cada marca que impulsa la movilidad eléctrica en México. El enemigo nunca ha sido otra eléctrica: es la falta de accesibilidad y las barreras inmensas por impulsar la nueva era de la movilidad. Mientras más seamos empujando, más rápido llega la transformación.
Pero la transformación solo será masiva cuando comprar una eléctrica deje de ser un acto de fe. Por eso publicamos lo que publicamos: para dejar un precedente informativo — que el estándar del mercado sea mostrar la química, la tasa de descarga, los tiempos reales de carga y el precio completo. Si esta página presiona a la industria a competir con mejores fichas técnicas y mejores precios para el cliente final, ganamos todos. Empezando por ti.
Te vamos a decir algo que ninguna marca dice en voz alta: nuestros modelos están construidos sobre la arquitectura de chasis y ciclo-parte que domina el mercado de combustión — el estándar de facto que la gigante japonesa H. diseñó en los años setenta pensando en países donde las motos trabajan duro y el mantenimiento escasea, y que 50 años después sigue en producción casi sin cambios. Entre 5 y 7 de cada 10 motos vendidas en México ruedan sobre esa familia.
¿Pudimos diseñar un chasis “único”? Sí. ¿Sabes quién lo pagaría? Tú — dos veces. Primero en el precio (“la innovación”) y después cada vez que necesitaras una pieza que solo existe en un contenedor a 3 meses de distancia. En México ya vimos ese final: marcas eléctricas que llegaron con diseño 100% propietario, se fueron del país, y dejaron a sus clientes sin refacciones, sin respaldo y sin a quién llamar.
Acabas de ver las pruebas — la cadena, la química, el mercado real. Esto es lo que nos mueve.
Soñamos con una ciudad que fluye en silencio, movida por energía que cuesta centavos y es tuya.
Donde la mejor tecnología no pregunta cuánto ganas: te pertenece, se actualiza y crece contigo.
Donde cada vehículo no es un gasto que se devalúa, sino el nodo vivo de un ecosistema que no deja de mejorar.
Nuestra misión es construir el ECOSISTEMA YAII — hazaña tecnológica por hazaña tecnológica — para que esa ciudad sea posible desde México. Sin intermediarios que encarezcan el camino, sin tecnología reservada para unos cuantos, y con cada desarrollo enfocado en una sola cosa: que la experiencia y la pertenencia de quien ya confió en nosotros mejore cada vez más.
Por eso la carga súper rápida de una moto de $290,000 vive en una de $39,900. Por eso publicamos cada precio, cada química y cada tabla — aunque nadie más lo haga. Y por eso lo que viene se diseña para los que ya están adentro.
Cada kilómetro eléctrico deja en tu bolsillo lo que antes se iba en gasolina — y cada YAII rodando financia la siguiente hazaña del ecosistema. Así se construye: rodando.
Y con esta visión, ya no habla solo de motores: habla de reemplazar la idea de la tecnología y movilidad del futuro.